Pasando por mi vida, dejando tus huellas en mi piel, atravezandola con tus garras de àguila eterna.

1 comentario:

  1. Todavía descansa desconsolada la arena blanca donde dormimos nuestro amor en un instante eterno de viento y olas silenciosas, de suspiros y de inmensa intimidad. Pasando las rocas negras encontré la tímida marca de tí y de mí... lento en el camino de regreso un escarabajo me dijo en secreto que nuestro refugio tenía la bóveda más grande, de límites azules infinitos, donde encontramos el silencio perfecto para amarnos debajo de las estrellas.

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